Mi dilación para publicar entradas tiene un porqué simplísimo: no sabía qué hacer. A decir verdad, todavía lo ignoro. Sin embargo, urgido ya, opte por inaugurar por tercera ocasión este blog académico a partir de una sucinta explicación del perfil anhelado. Si bien rezará sobre tecnología, por ser el cimiento del curso, lo vincularé con una de mis dos grandes pasiones: la literatura. Alejado de pretensiones eruditas o encomiásticos panfletos, serán sencillas divagaciones y opiniones las inquilinas de mis semanales redacciones. Además, aprovecharé para añadir hipervínculos, imágenes o videos (en caso de ser menester). Cabe mencionar la renovación visual del portal ejecutado la semana pasada. Previo a las modificaciones realizadas el fondo era azul oscuro con puntitos variopintos; las tipografías todas eran idénticas y, fuera de la tranquilidad de mis peces virtuales, no había decorados (gadgets). En fin… ¡arrancaran las tareas a desfilar en marrón desplegado!
P.D: sobra recordar la subutilización mía de plataformas y redes sociales. Con decir que desde hace varios meses tengo twitter y apenas he tecleado cincuenta palabras…
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