4/11/10

Una linda historia y sus consecuencias


Había una vez una gorda con hepatitis que no tenía hepatitis pero sí era gorda. Ella tenía unas manitas bien simpáticas de las que salían colores (de una pigmentos verdes y de otra azules en mixtura con grises). Se decidió, entonces, con ambas tonalidades, a hacer un cuadro hermosísimo (¡de nueve!) que veremos a continuación.





















No hay comentarios: