6/3/10

SÉPTIMA SEMANA


YO

Yo y Mí: dos en uno. Paquete sin promocionales mentirosos, sin temporada de regalos ni envolturas coloridas y sintéticas. Yo aquí-siempre-ahora-mismo y Mí fui-lo-que-fue… reflexiones de mí, solidario conmigo; evanescente. Cuando los recuerdos de otros yos se maniobran como ácidos corrosivos o incongruentes, son de mí. Cuando me extravío de lo extraviable y sin contenciones me entrego, soy yo. Los roles en la vida son variados y sucesivos: alumno, hijo, amigo, hermano, tío, sobrino, etcétera. Aquellos lugares en los cuales se ubica una determinada carga conceptual de relaciones, son demandantes por rellenarse y, hasta cierto punto, ajenos a mi Yo. Así se entiende que mi primera infancia, donde fui niño, es un Mí del Yo que ahora es Mí al ser universitario. Ojala se entienda… si no, pregúntese a su vecino predilecto.

SEXTA SEMANA

He allí la sociedad para Simmel: en la charla trunca o verbosa. Más bien en la interacción simbólica, se circunscribe. Los que nos dice qué es el verde o el amarillo, las rayitas o los puntitos, se consigue definir a través del contacto con el otro y, al cabo, se impone por el otro al contacto. Pero aquel valor concedido a lo objetivo, aunque parte de nosotros, también nos liquida: sufrimos, como todo plácido creador, el resultado de lo forjado. Punitivos, manicomios, la lista de nuestra comunidad exige canciones de José Alfredo y hurtos denunciados al calor de la impunidad. Si la víctima acaba con sus victimarios, si a la deriva permanece solo y sólo para no sangrar por el tenso peso de la sociedad; si le desarticulan sus símbolos y queda desolado con palabras-muñón, sin hablante u oído, qué será de él. Conversar es reivindicarnos, quizás; por más o por menos. De las relaciones nace la globalidad. Lo interesante es cómo algo tan artificioso llega a ser la natural doctrina repetida hasta le infinidad. Sin duda para comunicarnos requerimos un canal comprensible para unos y otros… pero antes de esto, antes de la multiplicidad de lenguajes manejados por un sujeto a día de hoy, qué hubo: de dónde viene esa vocación a verbalizarnos, expresarnos-expandirnos, buscarnos no hallándonos fuera.