3. ¿De qué manera se han apropiado los jóvenes de la música? (1957-2007).
Los jóvenes se encuentran en el lapso, justo, entre dejar de ser niños y comenzar la adultez. Esto involucra un cambio repentino de gustos, de responsabilidades, pero también de identidad. Ya no eres el infante despreocupado ni el mayor productivo y produciendo. Así que la juventud busca siempre, en su desarrollo y desarrollando, un modo de hallarse a sí misma, de expresarse. He aquí que se hallan, como seres sociables, en grupos de varios integrantes.
Nada congrega más que la música. ¿Por qué? Quizá sea porque es algo que bien acompaña la compañía; tal vez porque engloba un centenar de diversos símbolos detrás. Pareciera cotidiano creer que catalogar a las personas por sus aficiones musicales involucra también rasgos diversos de estas mismas (por ejemplo la moda, variadas veces a la disposición del artista máximo del momento). Supongo que no esta del todo errado este criterio.
La juventud es, para entonces, una audiencia siempre ávida de corrientes y géneros acústicos que los representen. Hay generaciones que se encuentran representadas o relacionadas muy fuertemente con un cierto aspecto musical. La juventud adopta la música por esto mismo: para reproducirse a sí, en su tiempo y en su espacio. Y de esta premisa se deriva, junto con la ideología, tendencias muchas.
Otro aspecto que va de acuerdo con la música y la juventud, que incluso facilita o recrea mayormente accesible su unión, es la tecnología, sin menor duda. Tanto porque revoluciona la música, como a los jóvenes. Replantea los modos y a veces colabora con los fondos. Al punto de que los jóvenes se hallan de la misma manera anclados a los avances tecnológicos. Es un trinomio inseparable donde todos influyen y modifican a todos.
Para concretizar, una alianza durísima existe entre la canción y la mocedad, donde se definen una a la otra. Ya sea por éxtasis o repulsión.
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